miércoles, 24 de octubre de 2012

Armonía dentro y fuera

La imagen exterior, siempre importante en la vida de los jóvenes. Esta ha ido cogiendo protagonismo a lo largo del tiempo llevando las riendas de la vida de muchos chicos y chicas. La importancia de esta imagen exterior reside en el hecho de que es como te van a ver, y en un primer comienzo, como te van a tratar. Pero, ¿hasta qué punto influye esta imagen en el comportamiento de los jóvenes? 

Una buena imagen se traduce en una buena autoestima, una buena autoestima se traduce en un sentimiento positivo hacia nosotros mismos y esto a la vez se traduce en una notoria seguridad en las cosas que uno hace. Una confianza en las capacidades aumentada solo por el simple hecho de sentirte bien por fuera. Todo esto repercute en las relaciones sociales con tus compañeros, en tu trabajo, en el diálogo, en el humor, etc. ¿Quién no se siente con ganas de hacer más cosas que implican relacionarse con los demás, más de los habitual, el día que te sientes a gusto y cómodo contigo mismo?

Pero una alta autoestima consecuencia de una imagen exterior buena puede ser una arma de doble filo que muchas veces transforma a los jóvenes. Transforma a esa persona aparentemente feliz y extrovertida en algo negativo y envidioso. Si tener confianza en uno mismo es positivo, el exceso de orgullo y vanidad puede anular toda capacidad de autocrítica. Estas personas con imágenes exteriores buenas a la larga se hacen esclavas de la moda. Cada vez más exigentes con ellas mismas en lo relacionado con la estética, hasta tal punto que todo se torna negativo. Es entonces cuando aparece el sentimiento de insatisfacción personal. La persecución sin descanso de la perfección, y el amargo sabor de no conseguirla. La persona se vuelve envidiosa e intolerante, obsesionada con los triunfos ajenos. La personalidad se hace materialista y los objetos como la ropa, el coche o el móvil cobran mucha importancia. Son los nuevos mejores amigos, unos nuevos mejores amigos que ocultan las inseguridades personales.

La imagen exterior es importante, pero, ¿es la única manera de conseguir una autoestima buena? ¿Solo puedo tener confianza en mí mismo con una imagen exterior aceptable? La respuesta es no. La confianza en sí mismo no solo se consigue con la belleza externa. Es verdad que esta es muy importante en la actualidad, pero es aun más importante lo que tienes en el coco, o como dice mi madre, una cabeza bien amueblada. Leer, escribir, tener hambre de aprender son sinónimo de éxito. El saber exponer tus ideas, defenderlas y estar abierto a más puntos de vista genera un cimiento sólido en el que apoyarte, y con el que tu seguridad, confianza y autoestima se ven verdaderamente reforzadas. 

Tener una buena autoestima y confianza en uno mismo no es exclusivo de la gente “guapa”. El aspecto físico y la belleza externa con el paso de los años van empeorando y marchitándose. Si tu felicidad depende de ella decaerá igualmente, en cambio, si se da prioridad a los libros y al conocimiento sabes que estos nunca te fallarán. Es importante vivir tu vida con naturalidad, siendo uno mismo y llevando la cabeza bien alta. Escribe, lee y aprende, porque es el conocimiento el que te hará libre de cualquier moda pasajera.


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